Vida Nukini
A causa del intenso contacto con los caucheros, los Nukini incorporaron muchas de sus costumbres, pequeños productores y ribereños que habitan la región del alto Juruá. Por ejemplo, la lengua portuguesa. A pesar de ello siguen manteniendo una organización social propia.
Los Nukini tienen una organización por clanes. Los ancianos logran definir con precisión toda la descendencia patrilineal de las familias Nukini, clasificando a sus miembros de acuerdo al clan al que pertenecen: Inubakëvu(“gente del jaguareté”), Panabakëvu (“gente do Asaí”), Itsãbakëvu (“gente do Patoá”) o Shãnumbakëvu (“gente de la serpiente”). Sin embargo, muchos jóvenes de la comunidad Nukini, desconocen a cuál de los clanes pertenecen, así que lo descartan como criterio a la hora de elegir una pareja con la que formar un núcleo familiar.

Normalmente, las casas de los Nukini se agrupan por familias. Cerca de una residencia puede haber otras de los hijos que se casaron y constituyeron otra familia. El modelo de residencia está muchas veces asociado a las reglas de casamiento, el hijo hombre va a vivir cerca del suegro. Pero no siempre se sigue esta regla, pues, como sucede en muchas ocasiones, después del casamiento la pareja puede elegir vivir en una casa lejana a la de las familias de origen.
Sus casas, en general, se construyen con los recursos de la selva, y se denominan malocas. Algunas casas tienen paredes y piso paxiubão (árbol) y el techo cubierto con hojas de palma, especialmente de Caranaí. Otras viviendas se construyen con paredes y suelo de tablas, en general con madera de buena calidad (corteza amarilla, bacurí, copaíba, cedro rojo, louro). Los pilares y las vigas se construyen con maçaranduba, muirapiranga, abacate y lapacho amarillo. Asimismo, existen casas con techos de aluminio usados principalmente en las escuelas y en los centros de salud. Por lo general, donaciones de asociaciones gubernamentales o ONG’s.

La descendencia es patrilineal, como sucede en gran parte de los pueblos Pano. Los trabajos están divididos por edades y por género. Los hombres se encargan de las actividades de caza, recolección y agricultura. Las mujeres se vinculan al ámbito doméstico, a las artesanías y, en menor medida que los hombres, a recolectar los productos que ofrece la selva y a la agricultura.

En lo que se refiere a la política, actualmente los Nukini tienen un modelo de representación a partir de un proceso de elección. Se elige el líder político de la comunidad, el presidente de la asociación productiva y el representante de ese pueblo en el Consejo Consultivo del Parque Nacional De la Sierra del Divisor, creado en 2002.
Actividades
Los Nukini no tienen una economía colectiva desarrollada, más bien, la producción suele ser familiar. Sin embargo, hay algunas actividades, que realizan colectivamente:
La pesca, que se da sobre todo en la estación seca, se realiza con red y anzuelo. Como anzuelo, se usan peces pequeños como la piaba. Más que en los ríos, los Nukini pescan normalmente en pequeños lagos de la zona (Timbauba, Montevidéu, Capanawa…). Éste es un método de abastecerse de comida secundario, ya que los peces no son muy abundantes en el área en el que habitan los Nukini, así que lo complementan con la caza y la agricultura.

Los problemas actuales de su pueblo son principalmente la proliferación de asentamientos colindantes con su Tierra Indígena protegida. Por una parte, los asentamientos son de cazadores que se dedican a cazar para vender alimento o animales exóticos. Esto hace que los animales se alejen de estos territorios y la caza se vuelva una actividad difícil para los Nukini, por lo que tienen que contar con mayor numero de animales para su crianza y pastoreo. Por otra parte, hay otros asentamientos cercanos a sus tierras que buscan petróleo en ese área, que parece ser rica en esta fuente energética, lo que provoca la destrucción del ecosistema que para su pueblo es sagrado.
En cuanto a la caza, los animales salvajes que forman parte de la dieta Nukini son cateto, queixada, venado, paca, tortugas, cutia, tatu-rabo-de-couro, tatu-do-rabo-chato, anta, jacu, mutum (aves galiformes) y mono. Hay diferentes técnicas de caza: con cepos, con perro, o bien lo que ellos llaman “caza en curso” y “caza en espera”. Para la caza en curso los cazadores se adentran en la selva caminando durante cuatro horas, alejándose de sus núcleos familiares hasta encontrar a las presas. La caza en espera, sin embargo, puede realizarse cerca de las plantaciones, que suelen estar en un área cercana a las chozas.
Además, los Νukini crian algunos animales para su consumo propio, como cerdos, gallinas, y a veces ovejas, cabras y vacas. En las zonas de caza, los Nukini tambien se dedican a recolectar diversos alimentos: así, lacaba, pauta, buritu, palmito, son algunos de los frutos que consumen.

También en la selva encuentran plantas medicinales que utilizan a diario, como el palo-amargo (utilizado para las picaduras de insectos), diferentes cortezas de árboles que sirven como té, como la corteza del algarrobo, de la copaiba o de la araña de gato, que además tiene funciones relajantes y antiinflamatorias. El té de quina lo utilizan contra la malaria. También utilizan la salvia del cipó-guaribinha para luchar contra la gripe y sus diferentes variantes. Plantas como el malvavisco, para la tos, o el berro para el dolor de dientes.
Además de lo que encuentran en la selva, los Nukini se encargan de cultivar diversas plantas. Entre las frutas se pueden destacar el mango, el coco, acajú, jaca, ananá, limón, acerola, guayaba, palta, palmito, copoazú, y papaya, entre otros. En las plantaciones se cultivan principalmente el maíz, arroz, mandioca, frijoles, caña de azúcar, tabaco, y ñame. Si hay un sobrante de la producción, se vende para conseguir algún otro producto que no pueden encontrar en su territorio. La harina de yuca es el producto más vendido.